El acceso tiene contexto
Una cuenta no es solo un nombre de usuario. Tiene permisos, sesiones, dependencias y un uso esperado. Revisar la identidad requiere entender qué puede hacer cada acceso y por qué necesita hacerlo.
Las cuentas de servicio, los proveedores y las integraciones merecen la misma atención que los accesos de las personas. Su actividad puede tener impacto incluso cuando no existe una sesión interactiva.
Preguntas que ayudan a priorizar
Empieza por los accesos con mayor capacidad de cambiar tu entorno y por aquellos cuya necesidad nadie puede explicar.
- ¿Qué identidades pueden administrar servicios críticos?
- ¿Qué accesos siguen activos aunque haya terminado su finalidad?
- ¿Cómo se autorizan y se revisan los permisos de terceros?
- ¿Qué actividad se registra y qué limitaciones tiene esa visibilidad?
Reducir la exposición sin romper la operación
Eliminar permisos sin conocer las dependencias puede causar interrupciones. La revisión debe combinar responsables, pruebas y una secuencia de cambios controlada.
El objetivo es que cada privilegio tenga una necesidad justificable y que las excepciones sean explícitas, revisables y limitadas.

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